Las calles de la ciudad se llenan de puestos de venta de libros y tenderetes de todo tipo donde se exhiben los más variados tipos de rosas. La tradición señala que los hombres regalan una rosa a las mujeres y que éstas, a su vez, les regalan un libro a ellos.
volvió a reunir numerosos escritores, que firmaron ejemplares de sus libros en contacto directo con sus lectores.