Barcelona, 7 de noviembre de 2010. Benedicto XVI concluyó su visita de dos días a España pidiendo a la Virgen que ayude a los españoles «a vivir como una sola familia, guiados por la luz de la fe».
En el discurso de despedida pronunciado en el aeropuerto de El Prat (Barcelona) en presencia de los Reyes y del presidente Zapatero, el Papa mostró su «profundo agradecimiento» a las autoridades y al pueblo español por el trato recibido durante su estancia en nuestro país.
Horas antes, Benedicto XVI había celebrado la misa de consagración de la
basílica de la Sagrada Familia con un Gobierno representado sólo por el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui. Durante su homilía, pronunciada en latín, castellano y catalán, Benedicto XVI cargó contra las leyes que permiten el aborto y los matrimonios homosexuales, al tiempo que defendió el concepto de familia «natural», para la que pidió ayudas estatales.





