Barcelona, 28 de octubre de 2010.Al inicio del film “Vivir para siempre” de Gustavo Ron, aparece un niño, Sam –Robbie Kay- que declara que tiene leucemia y se va a morir.
Que el espectador sepa esta información desde el principio y pueda soportar todo lo que conlleva, habrá una dura tarea por parte del director y la pelicula en sí. Gustavo Ron –autor de la apreciable “Mia Sarah”- lo consigue abiertamente. Sabiendo el final –el niño se morirá- surgirá una trama en la que el niño querrá cumplir buena parte de los sueños que probablemente cumpliria unos años después. Una tarea nada fácil, que
contará con un complice, su inseparable amigo Fèlix –Alex Etel- y una joven musa Kaleig –la guapísima y reveladora Ella Purnell-. Para el director era importante el carácter realista del filme “Sabemos des de buen principio que tiene Leucemia, y siendo conscientes de esta tragedia, hay un discurso de la felicidad, de afrontar la vida, de cumplir los sueños. El padre tiene una parte fundamental de como controlar una situación dramática”. Para la resolucion del filme fue fundamental el papel de los niños “Sin dejar de ser niños han demostrado una madurez fantástica y sorprendente. La escena que más me cautivó fue la del padre con su hijo, que pasa una mala noche y le ha de suministrar un medicamento”. Ron considera que es una historia “Universal, que pueden seguir diferentes generaciones. Te habla de la família, de los sueños que se pueden conseguir, de como superar la situaciones más extremas”.
Además de Gustavo Ron, pudimos hablar tambien con dos de los niños protagonistas, Ellen Purnell –que acaba de finalizar el rodaje de la esperada “Intruders” de Juan Carlos Fresnadillo- y Alex Etel –papel del cual se identifica mucho el director Gustavo Ron-. De entrada les preguntamos sobre los sueños que les gustaria cumplir, como el personaje de Sam. Para Álex –subir en un cohete para viajar hacia las estrellas-, y Ella Purnell tiene otros deseos –dejar una marca de Inglaterra por el mundo-, y de manera más realista a los dos les gustaria permanecer en las edades de los 17 o 18 años, para mantener sus sueños y vicisitudes de niños siendo ya un poco adultos.
A pesar de su juventud ya tienen su punto de vista sobre la muerte. Para Álex “No hay que temerla. Hay que afrontarla ya que forma parte de la vida”, y Ella, con una reflexión relacionada con su personaje de Kaleigh “No hay que ver el lado negativo, ya que una vez se mueren las personas queda su recuerdo y el cariño de la gente que compartió algunos momentos con ellos”.
“Vivir para siempre”. Un film vitalista a partir de una gran tragedia. Una pelicula necesaria, para reflexionar y valorar las muchas cosas que nos quedan por hacer, por vivir, por cumplir.
Texto. A.R.








